Inicio > Eventos > La Taverne Celte, el festival en tu mesa

La Taverne Celte, el festival en tu mesa

El Festival Intercéltico de Lorient 2026 dedica cada noche una cena-concierto a una nación celta. Platos tradicionales, música en directo y productos del territorio convierten La Taverne Celte en un  recorrido gastronómico por el Atlántico.

El Festival Intercéltico de Lorient no se limita a los conciertos o los desfiles de bandas de gaitas. La cultura también se comparte sentándose a la mesa. Por eso La Taverne Celte, An Davarn Gelt en bretón, un espacio situado frente al Quai de la Bretagne que durante la edición de 2026 acogerá brunchs musicales y cenas temáticas dedicadas a las distintas naciones celtas.

Cada una combinará un menú representativo con actuaciones de pequeño formato. Bretaña abrirá y cerrará el ciclo, mientras que Cornualles, la Isla de Man, Asturies, Galicia, Irlanda, Gales y Escocia dispondrán de su propia noche, en la que se podrá conocer cada territorio a través de sus sabores y su música.

La fórmula no pretende resumir en tres platos toda la diversidad gastronómica de una nación. Busca ofrecer una primera aproximación mediante recetas reconocibles, productos vinculados al paisaje y músicos capaces de trasladar al público la identidad cultural de cada lugar. Cocina y concierto compartirán espacio, sin que una actividad funcione como mero acompañamiento de la otra.

La primera cena estará dedicada a Bretaña y tendrá como plato principal la cotriade, un guiso marinero elaborado tradicionalmente con diferentes pescados, patatas y caldo. Guillaume Yaouank, Nordet y Les Calfats du Pays de Lorient pondrán música a una noche relacionada con la memoria pesquera y portuaria de la región.

 Ppr supuesto la sidra no podía faltar en esta cena. Las sidras bretonas ofrecen perfiles muy diferentes, desde elaboraciones secas hasta otras más dulces y espumosas, y están profundamente ligadas a la diversidad agrícola del territorio.

Cornualles, nación protagonista de la edición de 2026, celebrará su cena el 1 de agosto. El menú incluirá un Cornish pasty, un guiso de bogavante y un crumble de manzana y grosella negra. Jen y Toby Kessell y el City of Truro Male Voice Choir serán los encargados de las actuaciones.

El Cornish pasty está estrechamente relacionado con la historia minera y obrera de Cornualles. Su formato cerrado permitía transportar una comida completa y proteger el relleno durante las jornadas de trabajo.

La Isla de Man ocupará la noche siguiente con una propuesta centrada en los productos marinos. Las queenies, pequeñas vieiras características de la isla, precederán a una sopa de almejas y una tarta de zanahoria. Becky Hurst y Alasdair Paul compartirán la velada con An Corran.

Galicia llegará el 4 de agosto con empanadas, pulpo a la gallega y tarta de Santiago. Benofán y Ailá ofrecerán dos acercamientos diferentes a la música de raíz gallega.

La noche irlandesa contará con Padraig Jack y Leonard Barry Trio. El menú incluirá salmón, Irish stew y tarta de queso. El guiso representará una cocina doméstica basada en ingredientes sencillos y largas cocciones, mientras que la música mostrará la vigencia contemporánea de los repertorios tradicionales.

Gales estará representado por Jim Rowlands y Carreg Lafar, con una cena formada por cawl, un guiso tradicional de cordero, y teisen lap. La presencia de Carreg Lafar reforzará además el papel de la lengua galesa dentro de una programación donde música e identidad lingüística aparecen estrechamente relacionadas.

Escocia ofrecerá cullen skink, haggis con puré de patata y cranachan. Haze y Falasgair acompañarán un menú que reúne pescado ahumado, cocina rural, avena, nata, frutos rojos y whisky.

La cena asturiana se celebró el 3 de agosto y contará con Rellume, Entós y los cantantes Alicia Villanueva, Esteban Verdeja y Néstor Díaz. El menú estará compuesto por ensalada de pulpo, fabada y frixuelos o arroz con leche.

La fabada aportará una de las imágenes más reconocibles de la gastronomía asturiana. La ensalada de pulpo introducirá la conexión con el Cantábrico, mientras que los postres representarán dos preparaciones arraigadas en las casas y establecimientos del país. Los frixuelos establecerán además un vínculo inmediato con las crepes bretonas, de amplia tradición aquí.

Sin embargo, la noche asturiana quedaría incompleta sin sidra, y muchos la echaron en falta durante la cena. En Asturies, esta bebida va mucho más allá del acompañamiento gastronómico. El pumar, el llagar, la espicha, el escanciado y el consumo colectivo forman parte de un sistema cultural reconocido en 2024 por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Lorient ofrece una oportunidad privilegiada para mostrar las diferencias y afinidades entre las sidras bretona y asturiana. Ambas proceden de territorios atlánticos y parten de la fermentación de la manzana, pero mantienen métodos, sabores y rituales propios.

En un festival que reúne a miles de artistas y espectadores, estas comidas permiten un encuentro diferente. Alrededor de la mesa desaparece buena parte de la distancia entre público e intérpretes. La cultura deja de observarse únicamente desde una grada para escucharse, saborearse y compartirse

(Visited 3.634.632 times)