
18 socios fundadores y casi una decena de localidades implicadas en el nacimiento de la asociación, que busca recuperar la tradición de hacer sidra, reforzar las espichas y recuperar pomaradas
LA SIDRA.- La casa natal de Armando Palacio Valdés, en Entrialgo, un lugar cargado de historia, fue la sede que escogieron varios vecinos productores de sidra para presentar oficialmente la recién creada Asociación de Sidra Casera y de la Manzana del Alto Nalón, una iniciativa que nace con el espíritu de recuperar tradición, fortalecer la comunidad y poner en valor la cultura sidrera de este territorio.
En total, 18 personas participaron en este primer encuentro fundacional, que combinó ideas, proyectos y un compromiso compartido. La asociación cuenta ya con socios de varios pueblos como Grandiella, Barredos, Canzana, La Pola Llaviana, La Brañueta, Tolivia, La Ferrera, Ribota y Prieres, habiendo también interés por parte de productores de Llangréu.
El objetivo con el que nace esta asociación es dinamizar la vida social y cultural alrededor de la sidra, impulsando actividades, formación y espacios de encuentro que devuelvan protagonismo a las pomaradas, los lagares familiares y las espichas.
Sus objetivos son, en primer lugar, proteger y dignificar la sidra casera, una tradición muy arraigada en la cuenca del Nalón. También quieren defender las manzanas y las pomaradas, fundamentales para el paisaje y la economía rural de la zona.
Buscan reactivar pomaradas abandonadas y animar a volver a usar lagares que quedaron parados tras el paso de las generaciones. La sidra, recuerdan, forma parte de la memoria colectiva de muchos pueblos del valle.
Otra de las líneas de trabajo será la formación, tanto en el cuidado y gestión de pomaradas como en la elaboración de sidra. De hecho, comienzan ya con la primera actividad el sábado 14 de marzo, un curso de poda de manzanos que marca el inicio de un programa formativo más amplio. El curso comenzará a las 15:30 en las instalaciones del CIDAN de La Pola Llaviana y tendrá su parte práctia a partir de las 17:30 en una pomarada del concejo.
Para fomentar la participación de la juventud prevén organizar amagüestos y actividades escolares para los más jóvenes.
Pero si hay un elemento simbólico que quieren recuperar con especial fuerza son las espichas caseras. Llaviana y Samartín del Rei Aureliu son los dos únicos concejos de Asturias que cuentan con una normativa específica para regular este tipo de encuentros gastronómicos, permitiendo abrir al público una casa en zona rural para vender sidra casera acompañada de determinados platos: tortilla, empanada, huevos cocidos, chorizo o los conocidos concejales de bacalao.
La nueva asociación quiere dar ejemplo organizando una espicha esta primavera que sirva para recuperar ese ambiente festivo y comunitario.