La Casa de la Buelga acogió la clausura del II Curso de Sumiller de Sidra, una formación que busca crear profesionales capaces de analizar, valorar, servir y comunicar la sidra con criterios especializados
LA SIDRA.– La entrega de diplomas del II Curso de Sumiller de Sidra – Panel de Cata, celebrada en la Casa de la Buelga de Ciaño, sirvió no solo para reconocer el esfuerzo del alumnado, sino también para reclamar avances reales en la profesionalización del sector sidrero.
El presidente de la Fundación Asturies XXI y director de la Escuela de Sumillería de la Sidra, Marcos Abel Fernández, destacó en su intervención la distancia existente entre el reconocimiento internacional de la cultura sidrera asturiana y las medidas concretas adoptadas hasta ahora.
«Presumimos mucho de ello, pero hay pocas cosas concretas. Ahora mismo, los escanciadores de sidra no tienen el reconocimiento que deberían tener y las sidrerías tampoco. Cualquiera puede utilizar el nombre de sidrería y después servir la sidra de cualquier manera».
Fernández recordó que, pese a la declaración de la cultura asturiana de la sidra como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, siguen sin existir estudios reglados de enología ni de sumillería de la sidra en Asturias.
«Todavía no existen estudios de enología de la sidra en Asturias, ni hay estudios reglados de sumillería de la sidra. Tenemos un déficit de ochenta millones de kilos de manzana para producir únicamente para nosotros y no se está haciendo nada, o no se está haciendo lo suficiente».
Frente a esta falta de respuesta institucional, el responsable de la Fundación Asturies XXI destacó el papel desempeñado por la ciudadanía y por las entidades que trabajan desde hace años en la defensa y transmisión de la cultura sidrera.
«El protagonismo lo está teniendo principalmente la sociedad civil. La sociedad asturiana es la que está impulsando la cultura asturiana de la sidra».
En este sentido, puso especialmente en valor la labor de los llagares caseros y de las asociaciones que mantienen viva una parte fundamental de la cultura sidrera, favoreciendo la transmisión de conocimientos, prácticas y formas de elaboración.
Por su parte, Lluis Benito, presidente de la Cátedra de la Sidra de Asturias, vinculó la formación del sumiller con la figura tradicional del ‘entendido en sidra’. Destacó que el conocimiento especializado sobre esta bebida no nació con los cursos actuales, sino que tiene una base popular y tradicional muy anterior a la formación reglada.
La nueva figura del sumiller de sidra permite sistematizar, completar y actualizar ese conocimiento transmitido durante generaciones, incorporando herramientas de análisis sensorial, conocimientos técnicos sobre la elaboración y criterios profesionales para la valoración, el servicio y la comunicación del producto.
En el acto estuvieron presentes autoridades locales, representantes de la Fundación Asturies XXI, la Cátedra de la Sidra de Asturies, el CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón y la DOP Sidra de Asturies, además del profesorado, el alumnado y personas vinculadas al sector.
A lo largo de las intervenciones institucionales se destacó la implicación del alumnado y del profesorado, así como la importancia de la colaboración entre entidades culturales, educativas, productoras y administrativas.
El hilo común fue la necesidad de dotar al mundo sidrero de profesionales con conocimientos técnicos, pero también con capacidad para interpretar y transmitir el valor cultural del producto.
La presencia de representantes de la DOP Sidra de Asturias reforzó la relación entre formación, calidad, origen y correcta presentación del producto. Una sidra de calidad necesita también profesionales capaces de conservarla, servirla y presentarla adecuadamente, evitando que el trabajo realizado en el manzanal y en el llagar pierda valor en el último paso antes de llegar a quien la consume.
El curso tuvo una duración total de 25 horas y se desarrolló en el CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón mediante un convenio de colaboración con la Escuela de Sumillería de la Sidra de la Fundación Asturies XXI.


La Casa de la Buelga acogió la clausura del II Curso de Sumiller de Sidra, una formación que busca crear profesionales capaces de analizar, valorar, servir y comunicar la sidra con criterios especializados